domingo, 31 de mayo de 2009

Iroman

En el trabajo que realizo en las escuelas, muchos jóvenes me dicen que son incapaces de cambiar sus hábitos de comportamiento. Les cuesta controlar su ira, escuchar a los demás, respetar los derechos de los otros, comunicarse asertivamente, ser optimista etc. Por ello, cuando compruebo que estos chicos y chicas van cambiando sin darse cuenta, me regocijo con gusto y viene a mi memoria el texto de Filipenses 4:13 "Todo lo puedo en Crito que me fortalece".

Si bien es cierto que la mayoría de estos jóvenes no creen en la existencia de Dios, saben que tienen un poder superior que les ayuda en sus conflictos diarios aun cuando ellos ni se dan cuenta. Por otro lado, las sesiones de trabajo con ellos, las aulas de convivencia, la mediación, los talleres de habilidades sociales van aumentando poco a poco la autoestima de cada uno hasta conseguir los objetivos que nos fijamos al comienzo del curso.

Es verdad que en muchas ocasiones me gustaría hacer algo más por ellos,sin obtener la respuesta de cómo. ¿Es suficiente mi trabajo? Sin duda la familia es un factor decisivo a la hora de trabajar. Me he encontrado con padres implicados en la educación de sus hijos, comprometidos hasta donde nunca pude imaginar.... pero también me he encontrado con padres despreocupados, que desatienden a sus hijos sin importarles si acuden a clase, si les expulsan o si son acosados en el aula. ¿Puede un padre ocuparse tanto con su trabajo o con su vida que deje a la deriva la educación de su hijo?

Sin duda, la principal causa del deterioro de nuestra sociedad es la familia. Pero no quiero hablar hoy de ella, mutilada constantemente, hoy quiero refrescaros un texto que se encuentra en Salmos 27:10 "Aunque mi padre y mi madre me abandonen,el Señor me recibirá en sus brazos" (NVI)

Este video que os muestro a continuación, es un ejemplo real de lo que un padre comprometido puede llegar a hacer por su hijo... ¡cuánto más puede hacer nuestro Padre celestial por sus hijos!

"Un hijo le dice a su padre:
-padre, ¿te gustaría correr una maratón conmigo?
El padre lleno de ternura y amor le dice:
-¡claro que sí hijo mío!.
Y ambos corrieron la maratón.
Otro día el hijo le dice al padre:
- Padre, ¿puedes correr otra marathon conmigo?
y el padre le dice:
- sí hijo mio. Y lo hicieron juntos.
Pero un día el hijo le dice al padre:
- padre ¿Podríamos hacer el Ironman juntos?"

Por si no lo sabéis se refiere a Triatlón más grande que existe:
Consta de 3.800 m de natación, 180 km de ciclismo y 42,2 km de pedestrismo (trote). La carrera tiene un tiempo límite de 17 h. sólo acuden los triatletas mejor preparados del mundo, quienes deben de entrenar duramente para esta prueba, cubriendo grandes distancias de natación, ciclismo y trote a la semana durante un mínimo de uno o dos años, tanto a nivel amateur como profesional, además de participar en una serie de pruebas clasificatorias para llegar a competir. El solo hecho de clasificarse es motivo de reverencia.

¡SIN DESCANSAR!

Bien , pues este fue el resultado:

jueves, 5 de marzo de 2009

Educar los pensamientos

¿Cómo estamos educando nuestra mente? ¿Cuales son nuestros pensamientos? ¿Por qué se deforman? Los pensamientos se reproducen en nuestra mente a través de lo que escuchamos y de los que vemos. En este contexto cobra especial interés la televisión. ¿Qué vemos en la televisión? No se, estimado lector, si estará de acuerdo conmigo en que la producción televisiva es en general "basura", que posee una clara intención manipulativa: nos orientan con las modas, nos incitan al consumo excesivo, nos dicen cómo tenemos que educar a nuestros hijos, qué tenemos que comer, como tenemos que vivir y un largo etc.

Hay un factor específico que quiera reflexionar en estas líneas, se trata de la objetividad de los medios de comunicación. Según Agustín Serna, director de noticias y conductor en Radio ACIR "los medios actualmente se mueven gracias a los intereses, si la nota no vende, la hacen que venda, sin importar a quien afecten o a quien lastimen”.

Los medios de comunicación han perdido el horizonte de sus objetivos, o sea, informar. Sin embargo actualmente se han convertido en un "instrumento de venta de productos". Nos quieren vender el estilo que debemos de vestir; nos quieren vender la politica o la religión que debemos seguir. Todo es "vendible" si produce audiencia.

Fijémonos en el caso de Marta del Castillo, crimen que se ha mediatizado para que las cadenas de televisión ganen en audiencia. Es cierto que es bueno que los padres reciban apoyo y consuelo ante semejante suceso, pero ¿y cuando los medios se cansen del tema? ¿qué sucederá con esos padres? Quedarán solos y abandonados. Quien se acuerda ya de los padres de Jeremy Vargas, o de las familias de las niñas de Alcaser. Esas noticias quedaron ya en el olvido porque no "venden". Los programas e informativos nos están alimentando un falso impacto emocional, aumentando la euforia y el odio generalizado. Estamos ante la desnaturalización de la televisión.
¿Donde está la sensibilidad de la vida real?

Nos jactamos de pertenecer a la "sociedad de la información y de la comunicación", ¡pues informemos al mundo de que Cristo viene! ¡Comuniquemos la esperanza de que "enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron". (Apocalipsis 21:4)

Alimentemos nuestra mente con "informativos objetivos" que no manipulen nuestros sentimientos o pensamientos y de este modo podremos también ayudar a nuestros hijos en la dura tarea de formarlos en valores y en principios. Eduquemos nuestra mente y nuestros pensamientos porque es la única forma de vivir libre en esta sociedad que nos quiere esclavizar.

Muchos dice: ¡Quien tiene la información tiene el poder! Vean el siguiente video:

viernes, 20 de febrero de 2009

La elección de tu pareja

Un día alguien escribió:

"Si se quieren, qué ricos los pobres, si no se aman, qué pobres los ricos"(Anónimo).

A menudo me encuentro con jóvenes que tienen dudas sobre su noviazgo y otros, sin embargo, tienen dudas con la elección del compañero/a porque tienen miedo de fracasar.

Todo el mundo desea casarse con la persona idónea que le hará feliz y que durará eternamente, por ello se busca que ciertas características estén en dicha persona. Otros en cambio no tienen en consideración a la elección del chico o de la chica y simplemente lo eligen por su atractivo físico.

Pero QUÉ debemos observar para comprobar y verificar que estamos eligiendo a la persona adecuada, estos son los ítems más importantes:

1. El carácter y la Personalidad : la bondad, el buen humor, la estabilidad emocional, la fortaleza frente a las dificultades, constituyen ejemplos de cualidades deseables. Mientras que la irritabilidad, la falta de control o el pesimismo son rasgos a evitar.

2. La edad: en términos generales la edad no es un obstáculo para el amor, pero sí es verdad que serría más conveniente si tuvieran edades no muy distantes.

3. El nivel educativo: cualquier relación de pareja conlleva a un componente importante como es la comunicación, los objetivos, las actividades, los gustos, el empleo del tiempo libre y todo ello se hace difícil cuando hay grandes diferencias culturales, educativas o socioeconómicas entre ambos.

4. La religión: este aspecto tiene una importancia muy valiosa para el éxito conyugal, porque la creencia religiosa lleva consigo un estilo de vida determinado, unos objetivos, una filosofía de vida que pueden efrentar a la pareja y luego a los hijos que tengan.

5. Compatibilidad: este factor también es muy importante ya que parte del éxito de la pareja depende de si comparten los intereses, los planes de futuro, los valores etc.

6. La compensación: es una parte olvidada por la mayoría de las personas que buscan pareja. Cada uno debe evaluar la relación considerando lo que uno da y lo que recibe en la relación. Si el intercambio es razonable y equitativo, se puede seguir adelante, pero si en la relación sólo aporta uno, esta tenderá al fracaso.

7. El temperamento es también un elemento importante en las relaciones afectivas. Es necesario conocer el temperamento del otro para estar prevenidos sobre las flaquezas y los puntos fuertes. (Puedes descarte el pdf de Temperamentos pinchando AQUÍ). Hablamos de temperamento (y no de carácter o personalidad) a la forma particular de reaccionar de las personas ante las circunstancias de la vida. Este modo de reaccionar viene motivado por el predominio fisiológico de un sistema orgánico, como por ejemplo el sistema nervioso, circulatorio o muscular.

Estimado lector, la elección de la pareja es muy importante para nuestras vidas, tenemos un ejemplo de una mala elección en la Biblia. Sansón, uno de los jueces del antiguo Israel, pasó por una experiencia terrible que le condujo a la muerte. Se enamoró de una mujer bellísima pero que pertenecía a un pueblo enemistado con el suyo, lo que ocasionó grandes problemas políticos para él y para su pueblo y finalmente su muerte prematura. (Puede ver la historia en Jueces capítulo 13 al 16) Por ello no es un tema que se deba sobre estimar, si no más bien, considerar y reflexionar bajo la oración y la dirección de Dios, tal y como lo hizo Isaac con la elección de Rebeca (Génesis 24)

Fuente: "Para la pareja, una relación estable para toda la vida" del Dr. Julián Mlgosa y Annette D. Melgosa, Tema 2

viernes, 16 de enero de 2009

¿Quién Soy Yo? "Busco a mi madre"

Ayer salió en las noticias de antena 3, un tema que me toca muy de cerca y que además he estado estudiando estos días en mis clases. Me refiero al tema de la adopción.
"Una ley reconoce el derecho de los adoptados a conocer a sus padres biológicos".
En Cataluña desde el año pasado ya se estaba tratando este tema y todavía va más allá de esta Ley, pues dice:

"Los padres que hayan adoptado hijos tendrán la obligación de hacerles saber que no son sus descendientes biológicos en cuanto los menores alcancen la madurez necesaria para comprenderlo y, en todo caso, una vez hayan cumplidos los doce años, según el borrador de la futura Ley del Libro II del Código Civil de Cataluña que ultima el Departamento de Justicia de la Generalitat".

Como futura educadora y conocedora de cerca sobre este tema, quiero aportar mi "granito de arena" al respecto.

Partiendo de la base que todos los niños adoptados tienen el derecho de saber cuales son sus orígenes biológicos, cabe decir que la comprensión que éste tiene sobre la adpción y sus implicacines prácticas varían con la edad.

1. Hasta los 5 años la comprensión es muy limitada y su mente no establece límites y diferencias entre ser adoptado y haber nacido dentro de la familia. Por ello es una edad excelente para contarle a sus hijos que ellos le adoptaron. Se asombrarán de la naturalidad con la que el niño acepta las explicaciones y la facilidad con la que parece entender el concepto de adopción. Pasado los 5 años, los niños cmenzarán realmente a realizar preguntas y a interesarse más por el tema. Todo depende siempre de la naturalidad con la que los padres traten el tema.
Hablar a los niños de la adopción en una etapa temprana de sus vidas, permitirá al niño familiarizarse con los términos relacionados con la adopción, facilitará un clima de confianza entre padres e hijo que más adelante permitirá generar entre ellos confianza absoluta. Es una etapa para sentar las bases mutuamente.

2. De 5 a 7 años el niño ya distingue entre nacimiento y adopción. En esta etapa hay que evitar que el niño elabore fantasías acerca de su origen, por lo que es necesario que tenga claro que él nació en otra familia de la misma manera que nacen los demás niños. Pero ¡cuidado con las explicaciones que les damos! Muchas veces para evitar la incomodidad o por miedo, los padres dicen que su familia biológica han fallecido. Este tipo de historias pueden hacer que el niño se sienta culpable por sobrevivir. Siempre hay que ser honesto y dar explicaciones realistas evitando que el niño desarrolle sentimientos negativos sobre u adopción. Si los padres no creen conveniente explicarle todavía los motivos reales de su adopción, bien puede orientar la conversación hacia la propia incapacidad de los padres para atenderlo.
Otro punto que se suele explicar al niño adoptado, es que los padres estuvieron buscando al "niño perfecto" hasta que lo encontraron a él. La intención de hacerle sentir especial es buena, pero las consecuencias de esta explicación es que el niño considerará que fue "elegido" por ser "perfecto" por lo que se fustrará en la vida si no consigue llegar a esas expectativas.

3. De 8 a 11 años ya han adquirido la comprensión del "vínculo de sangre", pero todavía no entenden los aspectos legales. Por ello, esto puede producirles cierta inseguridad a los niños sobre la permanecia con la familia adoptiva y pueden desarrollar ideas equivocadas acerca de la posibilidad de que sus padres biológicos le reclamen o pueda ser devuelto. A estas edades los niños pueden sufrir desajustes emocionales y de comportamiento que están relacionados con sus conflictos afectivos propios del hecho de ser adoptado Los padres deben comprender que es un proceso normal porque comienza a comprender, pero que todavía no dispone de mecanismos psicológicos que le permitan hacer frente a esta nueva carga emocional. Por ello si con anterioridad los padres han ido creando un clima de confiaza al respecto el niño realizará preguntas más concisas al respecto. Con el fin de protegerle y protegerse los propios padres, éstos contestan con evasivas o no son suficientemente claros, pero en realidad los están conduciendo hacia la imaginación y la fantasia para llenar las respuestas. No olvidemos que seguramente ellos están más preparados de lo que puedan estarlo los padres.

4. En la adolescencia la identidad del niño se comienza a formar y comprende perfectamente todo lo que implica ser adoptado. En esta fase los padres deben trasmitirle abiertamente que es correcto y bueno tener interés por sus padres biológicos. Este proceso se complica si los niños proceden de otros países y otras culturas, pero la forma de resolverlo influirá en su desarrollo personal. Si en este tiempo el niño desea indagar y buscar sus orígenes, debe considerarse esta respuesta como saludable. Esta necesidad no significa que estén insatisfechos con sus padres adoptivos, si no que se trata de una necesidad de dar respuesta a su identidad. La pregunta ¿Quién soy Yo?, una vez que es contestada produce un gran bienestar psicológico y tranquilidad en la persona adoptada.

Este artículo está dedicado a mi primo, a quien animo desde lo más profundo de mi corazón a buscar a su madre. Estoy segura de que en este caso, su madre biológica recibirá el mejor regalo de su vida.

viernes, 9 de enero de 2009

Pensamientos Deformados (III)

¡Feliz Año! El 2009, año mundial de crisis, es el año perfecto para que en nuestra vida personal todo funcione bien. ¿Cómo? Permaneciendo junto a nustro Creador, Redentor y Salvador Jesús. "Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer" (Juan 15:5)


Y verdaderamente es muy importante conocer cuales son estos pensamientos deformados que el ser humano posee, para identificarlos y corregirlos ya que de ellos también depende nuestra relación con Dios y con nuetro prójimo. ¿Por qué? Bien, el pensamiento del que os quiero hablar hoy es muy común, se llama "interpretación del pensamiento".


¿Os suena el texto bíblico "no juzquéis para que no seáis juzgados? (Mateo 7:1) o este otro texto que dice: "No juzguéis según las apariencias, si no juzgar con juicio" (Juan 7:24) Pues este pensamiento conlleva precisamente a esto: juzgar al otro.


Hacemos suposiciones sobre cómo sienten o piensan los demás, sus motivaciones, etc. y las vivimos como ciertas sin tener evidencias. Dichas suposiciones nacen de la intuición, las sospechas, las dudas vagas... y una o dos experiencias pasadas. Así, se hacen juicios repentinos sobre los demás.


Son frecuentes las presunciones sobre cómo reaccionan ante nosotros los demás: "Piensa que no valgo para nada", "Quiere ponerme de mal humor", "Cree que no soy suficientemente bueno para mi trabajo" etc.


En muchas ocasiones, en la interpretación de pensamiento se da un proceso llamado proyección: imaginamos que los demás piensan y reaccionan de la misma forma en que pensaríamos o reaccionaríamos nosotros en su lugar. No observamos ni escuchamos atentamente a la otra persona. Así, por ejemplo, podemos pensar “Mi cónyuge está molesto porque no le ayudé con los niños ”, porque a mí me molesta cuando no me ayuda a acostarlos.

"Mi amiga está enfadada porque no quise ir con ella de paseo", porque yo me enfadaría si ella no fuese conmigo.


Pero realmente estamos seguros de lo que piensa, siente, o desea la otra persona. NO. Nos vasamos en juicios propios y realizamos proyecciones que nos atañen sólo a nosotros. Por este motivo surgen muchos de los problemas familiares, con el cónyuge, con los hijos, con los amigos o con los compañeros de trabajo. ¿Qué debería hacer? Si tienes la menor duda de porqué... ¡pregunta! Realiza la pregunta de forma asertiva, con cariño, sin reproches ni segundas intenciones: "Cariño, tengo la sensación de que estás molesto por algún motivo, ¿quieres hablar? Seguramente nuestra percepción era cierta y estaba molesto.... pero no era por el motivo que nosotros creíamos. O "Tengo la sensación (porque recordemos que estos pensamientos son sensaciones) de que piensan que no valgo para mi trabajo y necesito que hablemos este tema".


Los problemas se resuelven dialogando, y esta es la base de las relaciones del ser humano, no lo olvidemos.


Fuente: Intervención Educativa en los Problemas de Conductas, Patricia Ferrá Coll.

sábado, 13 de diciembre de 2008

Los pensamientos de dentro nos deforman por fuera II

Como prometí, voy a continuar con este tema ya que muchos de vosotros me lo habéis solicitado por mail.

En esta ocasion, vamos a hablar de pensamiento deformado "polarizado". Este pensamiento tiende a percibir cualquier cosa de forma extremista, sin términos medios. Las personas, los sucesos, los pensamientos son buenos o malos, maravillosos o terribles, blancos o negros; no hay matices o es todo o no es nada.

Consecuentemente las emociones que sufren las personas con este tipo de pensamientos, tienen extremos opuestos: o están eufóricos o están deprimidos. Pero lo peor llega cuando nos juzgamos a nosotros mismos con este tipo de pensamientos, de tal modo que se pueden sentirse perfectos y maravillosos o completamente imperfectos y un verdadero desastre. no hay lugar para ellos para las equivocaciones.

Por ejemplo, si le pido un favor a mi amigo y me lo hace: ¡es maravilloso!, si no me lo hace: ¡es el peor amigo del mundo!. Si me levanto un dia sin ganas de trabajar significa que este trabajo no es para mí, porque si lo fuera siempre estaría contento y con ganas de trabajar.

¿Cómo nos cuestionaremos estos pensamientos que CASI no podemos controlar? Si eres una de las personas que te identificas con este pensamiento tienes que esforarte en matizar las cosas, pensar en porcentajes, introducir elementos que te proporcionen flexibilidad y comprensión en nuestros juicios. Recuerda que las cosas no son blancas o negras, siempre hay matices. Si tu amigo no te ha hecho el favor que le pedías, no te quedes con tu pensamiento polarizado, pídele que te explique el motivo por el que no te lo hace, puede que de este modo veas que realmente no puede. Si te levantas sin ganas de trabajar, "depre", pregúntate qué es lo que te causa esa emoción, puede que sea una cosa tan simple como que ese día no ha salido el sol y está lloviendo, nublado o incluso porque ayer trabajaste demasiado.

Recuerda que si piensas que sólo tienes dos opciones, corrígete a tí mismo pensando de nuevo que también hay opciones intermedias capaces de responder a las necesidades o cuestiones que tenemos.

Otro pensamiento deformado es la "sobregeneralización". Este pensamiento consiste en que de un simple incidente llegamos a una concluión general. De estemodo, de una experiencia desagradable puede hacernos pensar que, siempre que se repita una situación similar, se repetirá la experiencia desagradable.

Por ejemplo, mi novia/o me deja y me digo: "nadie me quiere, incluso mis padres me abandonaron". O si en una entrevista de trabajo me dicen que no doy el perfil, me digo a mí mismo/a que nunca voy a encontrar un trabajo decente. O si he tenido un incidente desagradable con una persona inmigrante, pienso que todos los inmigrantes son iguales.

En este tipo de pensamiento se suelen utiliar términos que indican afirmaciones absolutas: todo, nada, siempre, nunca, nadie, todos. Por cierto, términos muy utilizados en las discuriones personales entre las parejas.

Una vez que reconozcamos este tipo de pensamientos, tenemos que reflexionar y creer que no se puede generalizar, ya que cada persona y cada situación es diferente. No debemos realizar predicciones absolutas sobre el futuro porque la realidad es compleja e influyen en ella muchos elementos.

Si te viene a la mente que "todos los inmigrantes son mentirosos" (porque mi vecino que es inmigrante me ha mentido), vuelve a pensar y dile a tu mente que no puedes realizar tal afirmación; en primer lugar porque seguramente es una sospecha tuya y en segundo lugar porque sabes perfectamente que cada ser humano es diferente, porque un inmigrante te haya mentido no quiere decir que el resto sean igual.

Con estos dos pensamientos deformados y sus ejemplos he querido ofreceros un ejemplo de lo que podría ser una solución para rebatirlos en tu propia mente. Repasamos ¿cómo hacerlo?

1º Detectalos
2º Cuestionate su objetividad (como en los ejemplos que hemos puesto)
3º Sustitúyelos por otros más positivos y racionales.

Fuente: "Intervención educativa en los problemas de conducta" de Patricia Ferrá Coll.

martes, 18 de noviembre de 2008

Los pensamientos de dentro nos deforman por fuera (I)

Con gran acierto, la Bilbia nos habla en innumerables ocasiones sobre los pensamientos. Salmos 94:11 dice: "Jehová conoce los pensamientos de los hombres, que son vanidad".
Y es que nuestros pensamientos automáticos están "contaminados" con nuestros miedos, nuestras creencias, nuestra moral, nuestra cultura, nuestra vivencia pasada, nuestros pre-juicios...
De tal modo que nuestros pensamientos, podríamos decir, están deformados.

Pongamos un ejemplo:
Un niño de 12 años contesta mal a su madre mientras ésta le ignora deliberadamente. Tres personas que observan la escena experimentan sentimientos diferentes ante la situación: una madre de familia se "deprime", otro niño de la misma edad se alegra y un profesor que también está en el banco, se alarma ante semejante atrevimiento. La madre de familia pensó: ¡qué desagradecidos son los hijos, tanto luchar por ellos para acabar así!; el otro niño pensó: ¡Qué valiente, defender sus opiniones aunque sea contestando a su madre!; y el profesor pensó: ¿Cómo puede una madre permitir semejante falta de respeto? ¡Y luego en la escuela nos piden que les eduquemos nosotros...!

Cada uno de nosotros produce una serie de pensamientos automáticos, como un diálogo interno, neutral, que en ocasiones puede ser positivo, pero que a veces se torna negativo y puede evocar sentimientos de ira, odio, rencor, frustración, tristeza, ansiedad etc.

La intención de este artículo es que cada uno de nosotros pueda reconocer estos pensamientos, su condición (si son positivos o negativos) y transformarlos en pensamientos positivos.

1. Uno de los pensamientos más frecuente y más importantes, que llamaremos "de visión de tunel", son aquellos que filtran algunos elementos de la situación, que son normalmente negativos, con exclusión de los positivos. Cuando esto ocurre, lo que percibimos lo "magnificamos" y lo sacamos fuera del contexto.

EMEMPLO: La amistad de muchos años ya no importa, sólo importa que me ha fallado cuando lo necesitaba, que no estaba conmigo, aunque yo se consciente mente que físicamente era imposible.

Cada persona tiene una visión diferente: unos son hipersensibles a las pérdidas sin fijarse en las ganancias, otros a los peligros, otros a las injusticias etc. ¿A cuál eres tú?

Muchas veces vivimos con pensamientos encerrados en el pasado o con expectativas ansiada de futuro, sin vivir el momento ni percibir la hermosura de cada día.

Estas personas suelen utilizar adjetivos llenos de negatividad como horroroso, terrible, desagradable, tremendo, patético etc.

Dentro de este tipo de pensamiento se sitúa uno muy frecuente y con consecuencias muy negativas para nuestro futuro inmediato, es el llamado "error del adivino" que consiste en hacer continuamente predicciones negativas sobre nuestra propia vida, creyéndolas. Por ejemplo: "suspenderé el exámen", "no podré concluir los estudios"...

¿Qué debemos hacer si tenemos estos pensamientos?
Primero: detectarlos, ser conscientes
Segundo: Cuestionar su objetividad
Tercero: Sustituirlos por pensamientos positivos y racionales.

En el próximo artículo daremos otros tipos de pensamiento deformado y cómo identificarlos, y con la ayuda de Dios conocer cuales son nuestros pensamientos, así como dice el salmista en Salmos 139:23 "Examíname, oh Dios, y conoce mi corazón; Pruébame y conoce mis pensamientos"