martes, 16 de junio de 2009

¡Silencio o gritos! Violencia de género


¡Guardemos 11 minutos de silencio por cada uno de los asesinatos de violencia de género, desde abril hasta hoy en España!

El pasado día 3 de abril, de una mujer a Granadina del Piñar (Granada), el día 10 de abril, de una mujer a Valencia de Alcántara (Cáceres), el día 18 de abril, de una mujer en la localidad alicantina de Torrevieja, el día 9 de mayo, de una mujer en Irún (Guipúzcoa), el día 19 de mayo, de una mujer a Albox (Almería), el día 27 de mayo, de una mujer en Castellón, el día 28 de mayo, de una mujer en Orihuela (Alicante), el día 30 de mayo, de una mujer en Malgrat de Mar (Barcelona), el día 2 de junio, de una mujer de Abrera (Barcelona), el día 13 de junio, de una mujer a Habla (Madrid) y ayer, de una mujer en Elche (Alicante), todas ellas víctimas de la violencia de género!

Y yo me pregunto ¿solucionamos algo guardando silencio? Se que el silencio es señal de respeto por cada una de las víctimas... pero yo propongo no guardar silencio si no gritar. ¡Gritar tanto que todo el mundo nos escuche! Que nos escuchen los niños, los ancianos, los jóvenes, los adultos, los políticos, los empresarios, los reyes y poderosos de la tierra.... pero sobre todo los ¡AGRESORES!

Gritemos para decir ¡BASTA YA! en una sociedad cada vez más fría y hostil, más egoista y violenta. A todas las mujeres que sufren por el simple hecho de ser mujer, porque las que han muerto a manos de sus parejas ya descansan, quiero dedicarles este poema:

"Tengo Sed. Me has quitado las praderas del norte,
regadas por arroyos de respeto y cariño.
Tengo frío. Te has ido con el sur de mi alcoba,
dejándome las huellas de tu hielo en mi cuerpo.
No sé qué hacer. La vida me parece una tumba
donde me has enterrado viva, una oscuridad
irrespirable, un túnel sin salida una muerte
prolongada, el vacío, la ausencia, el desamparo.
Me siento tan vencida por tu odio, tan débil,
tan aterrorizada y tan inexistente,
que no puedo llorar, ni llamar por teléfono
a mis padres ( que acaso me dirían: “Aguanta,
que por algo naciste mujer”), ni hacerle señas
a la vecina desde la ventana. Me quedo
acurrucada en un rincón del dormitorio
esperando que vuelvas y sigas arrasando
con gestos de desprecio, con golpes y con gritos
aquel campo de amor que cultivamos juntos."

LUIS ALBERTO DE CUENCA


Vecino, amigo, familiar, alguien... denúncia lo que ves, lo que oyes, lo que crees que ocurre detrás de esa puerta. Todavía estás a tiempo, puedes salvarla, no te detengas, se solidario aunque sepas que ella no quiere porque sencillamente no puede decidir, está anulada.

Mujer: si estás sufriendo en silencio la violencia en tu cuerpo o en tu mente, ¡no te detengas! ¡denúncialo! ¡no te ama, no es amor lo que emana de su hechos! ¡no cambiará, porque es un hábito adquirido muy difícil de dejar! ¡No permitas que las listas de mujeres muertas por violencia de género aumenten contigo!¡Pide SOCORRO! A tí mujer, esposa, madre, joven quiero que leas esta oración y pidas a Dios que te de fuerzas y valor para salir de donde estés:

"Líbrame, oh Jehová, del hombre malo; guárdame de hombres violentos, los cuales maquinan males en el corazón, cada día urden contiendas... Líbrame de los hombres injuriosos, que han pensado trastornar mis pasos.... Escucha oh Jehová la voz de mis ruegos... No concedas al impío sus deseos, no saques adelante sus pensamientos... Yo se que Jehová tomará a su cargo la causa del afligido y el derecho de los necesitados" (Salmo 140)

lunes, 8 de junio de 2009

Una hija con díndrome de down

El nacimiento de un hijo con alguna minusvalía puede considerarse como una fuente propia de estrés, con aumento de preocupaciones basadas en las necesidades especiales del niño. Los padres tienen reacciones emocionales diferentes, pasan por diversas fases cuando se les comunica el diagnóstico, tienen reacciones diversas y afrontan la situación de manera positiva o negativa.

En otro momento me gustaría hablar de los tabús que existen sobre los niños que padecen alguna minusvalía, y sobre todo de los que tienen mermadas sus capacidades mentales, pero en esta ocasión quiero reescribir una carta de un padre a su hija con síndrome de down, que resume muy bien lo que yo hubiera escrito al respecto.

(Del libro de Josep Maria Espinás, Tu nombre es Olga. 1985).

“[(...) Estimada Olga, ¡es tan bonito que me pidas por favor cualquier cosa que tengo el deber de hacer...! Con tu manera de ser no me has hecho sentir, nunca que ningún deber fuera pesado. Ni el dar la cara públicamente para defender los derechos de los que son como tú.

Todo empezó cuando, una tarde, me vino a ver a casa un matrimonio, los Martínez de Foix. Yo no los conocía. No recuerdo cómo empezó la conversación, pero al cabo de un rato me explicó su caso: Eran padres de un hijo deficiente mental y formaban parte de una entidad que se había fundado hacía poco, Aspanias, Asociación de Padres de Niños y Adolescentes Subnormales. Se dirigían a mí, me dijeron, porque yo escribía en la prensa y podía ayudarles a difundir la existencia de la asociación y a sensibilizar a la sociedad sobre un tema que prácticamente era tabú. Su discreción fue exquisita, porque en ningún momento insinuaron nada que pudiera hacerme suponer que sabían que me encontraba en su caso. Claro está que lo sabían, y por eso me habían venido a ver, pero el respeto por mi libertad fue ejemplar. O sea, que lo hicieron muy bien. La prueba es que no tardé mucho a hablarles de ti, Olga, y me parece que cuando lo hice se sintieron mucho más tranquilos, y yo también.

A partir de entonces me incorporé a Aspanias y, modestamente, colaboré bastante tiempo. El resto de la junta trabajaba mucho más, en la práctica, y dedicaban generosamente horas y esfuerzos a hacer inacabables gestiones, que topaban con la incomprensión, increíble, de gobernadores, civiles y todo tipo de organismos, y con la reticencia, más comprensible, de los padres que tenían hijos como tú. Por qué lo tienes que entender, Olga: La gente se había acostumbrado a esconderos, y no les tenemos que acusar, ahora, de una manera que podría ser injusta.

¿Qué habría hecho, yo, unos cuantos años atrás? ¿Qué habría hecho, en aquel mismo momento, si hubiera vivido en otro ambiente, si hubiera tenido otra formación u otro carácter, si – ve a saber – no me hubieran comprometido los Martínez de Foix o, incluso, si tú no hubieras sido una persona tan agradable – sí, tú, eres una persona extraordinariamente agradable y afectuosa, Olga – y reveladora de sentimientos de solidaridad? Pero es cierto que sólo unos cuantos padres – y había miles – aceptaban el hecho. Había que hacer alguna cosa para que se libraran del sentimiento de culpa – erróneo –, del sentimiento de vergüenza – socialmente heredado –, del
sentimiento de impotencia y de fracaso vital. Hacía falta airear el problema, como se suele decir, y sacarlo a la calle. Y para sacarlo a la calle teníamos que salir nosotros. ¿Si nosotros no dábamos la cara, como podíamos reclamar nada? Me encargaron una parte de este trabajo, porque yo los podía ayudar a redactar notas para la prensa y acompañarlos – como persona ya un poco
conocida – a hacer algunas visitas. Y me encontré escribiendo artículos exponiendo – como padre – la falta de atención pública hacia los subnormales, y presentando desde un escenario unos primeros festivales artísticos que, más que recoger dinero, lo que querían era convertir en noticia un tema demasiadosilenciado.

Te tengo que decir, Olga, que ni yo me movía pensando en ti, ni mis compañeros en sus hijos. Veíamos claro que ya no estábamos a tiempo de resolver nuestros casos, pero que teníamos que trabajar por las generaciones futuras. Para poner en marcha un movimiento que tendría que permitir, a los que fuesen el día de mañana padres de niños subnormales, encontrarse en una situación más favorable desde todos los puntos de vista: Atención médica, centros de educación al alcance de todo el mundo, ayuda económica, apoyo social... Habíamos puesto en marcha, entonces, la nueva canción, que me dio tantas alegrías y, un día, una lección muy amarga. Recibí un anónimo, que rompí inmediatamente pero que he recordado siempre. Decía: “Parece mentira
que teniendo una hija mongólica tengas la cara y la insensibilidad de salir a cantar”. El esconocido quería herirme, pero conseguí fortalecer lo que yo pensaba (y que continuara cantando con más motivos, todavía).

Para el anónimo comunicante, yo tenía que convertirme en víctima de ti, Olga... y al automutilarme como persona acabar haciéndote a ti víctima de mi perturbación. Ya hace tiempo que lo tengo muy claro: El primer derecho que tienen los hijos subnormales es tener unos padres normales. Normales quiere decir unos padres que acepten su hijo deficiente como un ser humano que se incorpora a su vida, no que la destruye. Normales quiere decir unos padres que
comprenden que la relación con el hijo tiene que ser compatible con la natural relación con el resto de la familia, con los amigos, con todo el mundo.

Normales quiere decir unos padres que no se hunden ante la desdicha, sino que saben amar las pequeñas o grandes satisfacciones que da, también, la vida. Normales quiere decir a unos padres que no disfruten autocastigándose, por una patología de la conciencia. Normales quiere decir unos padres que en vez de alimentar de manera enfermiza su excepcionalidad de padres, alimenten constructivamente su normalidad de personas. Tus amigos y tú, Olga, necesitáis padres capaces de reír, de animarse con cualquier proyecto, de ir a bailar y de cenar con amigos, de estar alegres para encomendaros alegría y no tristeza, de estar centrados para encomendaros bienestar y no angustia; padres que no siempre estén pensando en vosotros, porque necesitáis a unos padres mentalmente y afectivamente abiertos y saludables.

Más que los otros niños, necesitáis a unos padres normales. Y que canten. A ti te gusta mucho cantar, Olga. ¡Si supieras cómo me hace feliz, que cantes...! Y ahora dime: ¿si tú cantas, por qué no puedo cantar yo? (...)]".

domingo, 31 de mayo de 2009

Iroman

En el trabajo que realizo en las escuelas, muchos jóvenes me dicen que son incapaces de cambiar sus hábitos de comportamiento. Les cuesta controlar su ira, escuchar a los demás, respetar los derechos de los otros, comunicarse asertivamente, ser optimista etc. Por ello, cuando compruebo que estos chicos y chicas van cambiando sin darse cuenta, me regocijo con gusto y viene a mi memoria el texto de Filipenses 4:13 "Todo lo puedo en Crito que me fortalece".

Si bien es cierto que la mayoría de estos jóvenes no creen en la existencia de Dios, saben que tienen un poder superior que les ayuda en sus conflictos diarios aun cuando ellos ni se dan cuenta. Por otro lado, las sesiones de trabajo con ellos, las aulas de convivencia, la mediación, los talleres de habilidades sociales van aumentando poco a poco la autoestima de cada uno hasta conseguir los objetivos que nos fijamos al comienzo del curso.

Es verdad que en muchas ocasiones me gustaría hacer algo más por ellos,sin obtener la respuesta de cómo. ¿Es suficiente mi trabajo? Sin duda la familia es un factor decisivo a la hora de trabajar. Me he encontrado con padres implicados en la educación de sus hijos, comprometidos hasta donde nunca pude imaginar.... pero también me he encontrado con padres despreocupados, que desatienden a sus hijos sin importarles si acuden a clase, si les expulsan o si son acosados en el aula. ¿Puede un padre ocuparse tanto con su trabajo o con su vida que deje a la deriva la educación de su hijo?

Sin duda, la principal causa del deterioro de nuestra sociedad es la familia. Pero no quiero hablar hoy de ella, mutilada constantemente, hoy quiero refrescaros un texto que se encuentra en Salmos 27:10 "Aunque mi padre y mi madre me abandonen,el Señor me recibirá en sus brazos" (NVI)

Este video que os muestro a continuación, es un ejemplo real de lo que un padre comprometido puede llegar a hacer por su hijo... ¡cuánto más puede hacer nuestro Padre celestial por sus hijos!

"Un hijo le dice a su padre:
-padre, ¿te gustaría correr una maratón conmigo?
El padre lleno de ternura y amor le dice:
-¡claro que sí hijo mío!.
Y ambos corrieron la maratón.
Otro día el hijo le dice al padre:
- Padre, ¿puedes correr otra marathon conmigo?
y el padre le dice:
- sí hijo mio. Y lo hicieron juntos.
Pero un día el hijo le dice al padre:
- padre ¿Podríamos hacer el Ironman juntos?"

Por si no lo sabéis se refiere a Triatlón más grande que existe:
Consta de 3.800 m de natación, 180 km de ciclismo y 42,2 km de pedestrismo (trote). La carrera tiene un tiempo límite de 17 h. sólo acuden los triatletas mejor preparados del mundo, quienes deben de entrenar duramente para esta prueba, cubriendo grandes distancias de natación, ciclismo y trote a la semana durante un mínimo de uno o dos años, tanto a nivel amateur como profesional, además de participar en una serie de pruebas clasificatorias para llegar a competir. El solo hecho de clasificarse es motivo de reverencia.

¡SIN DESCANSAR!

Bien , pues este fue el resultado:

jueves, 5 de marzo de 2009

Educar los pensamientos

¿Cómo estamos educando nuestra mente? ¿Cuales son nuestros pensamientos? ¿Por qué se deforman? Los pensamientos se reproducen en nuestra mente a través de lo que escuchamos y de los que vemos. En este contexto cobra especial interés la televisión. ¿Qué vemos en la televisión? No se, estimado lector, si estará de acuerdo conmigo en que la producción televisiva es en general "basura", que posee una clara intención manipulativa: nos orientan con las modas, nos incitan al consumo excesivo, nos dicen cómo tenemos que educar a nuestros hijos, qué tenemos que comer, como tenemos que vivir y un largo etc.

Hay un factor específico que quiera reflexionar en estas líneas, se trata de la objetividad de los medios de comunicación. Según Agustín Serna, director de noticias y conductor en Radio ACIR "los medios actualmente se mueven gracias a los intereses, si la nota no vende, la hacen que venda, sin importar a quien afecten o a quien lastimen”.

Los medios de comunicación han perdido el horizonte de sus objetivos, o sea, informar. Sin embargo actualmente se han convertido en un "instrumento de venta de productos". Nos quieren vender el estilo que debemos de vestir; nos quieren vender la politica o la religión que debemos seguir. Todo es "vendible" si produce audiencia.

Fijémonos en el caso de Marta del Castillo, crimen que se ha mediatizado para que las cadenas de televisión ganen en audiencia. Es cierto que es bueno que los padres reciban apoyo y consuelo ante semejante suceso, pero ¿y cuando los medios se cansen del tema? ¿qué sucederá con esos padres? Quedarán solos y abandonados. Quien se acuerda ya de los padres de Jeremy Vargas, o de las familias de las niñas de Alcaser. Esas noticias quedaron ya en el olvido porque no "venden". Los programas e informativos nos están alimentando un falso impacto emocional, aumentando la euforia y el odio generalizado. Estamos ante la desnaturalización de la televisión.
¿Donde está la sensibilidad de la vida real?

Nos jactamos de pertenecer a la "sociedad de la información y de la comunicación", ¡pues informemos al mundo de que Cristo viene! ¡Comuniquemos la esperanza de que "enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron". (Apocalipsis 21:4)

Alimentemos nuestra mente con "informativos objetivos" que no manipulen nuestros sentimientos o pensamientos y de este modo podremos también ayudar a nuestros hijos en la dura tarea de formarlos en valores y en principios. Eduquemos nuestra mente y nuestros pensamientos porque es la única forma de vivir libre en esta sociedad que nos quiere esclavizar.

Muchos dice: ¡Quien tiene la información tiene el poder! Vean el siguiente video:

viernes, 20 de febrero de 2009

La elección de tu pareja

Un día alguien escribió:

"Si se quieren, qué ricos los pobres, si no se aman, qué pobres los ricos"(Anónimo).

A menudo me encuentro con jóvenes que tienen dudas sobre su noviazgo y otros, sin embargo, tienen dudas con la elección del compañero/a porque tienen miedo de fracasar.

Todo el mundo desea casarse con la persona idónea que le hará feliz y que durará eternamente, por ello se busca que ciertas características estén en dicha persona. Otros en cambio no tienen en consideración a la elección del chico o de la chica y simplemente lo eligen por su atractivo físico.

Pero QUÉ debemos observar para comprobar y verificar que estamos eligiendo a la persona adecuada, estos son los ítems más importantes:

1. El carácter y la Personalidad : la bondad, el buen humor, la estabilidad emocional, la fortaleza frente a las dificultades, constituyen ejemplos de cualidades deseables. Mientras que la irritabilidad, la falta de control o el pesimismo son rasgos a evitar.

2. La edad: en términos generales la edad no es un obstáculo para el amor, pero sí es verdad que serría más conveniente si tuvieran edades no muy distantes.

3. El nivel educativo: cualquier relación de pareja conlleva a un componente importante como es la comunicación, los objetivos, las actividades, los gustos, el empleo del tiempo libre y todo ello se hace difícil cuando hay grandes diferencias culturales, educativas o socioeconómicas entre ambos.

4. La religión: este aspecto tiene una importancia muy valiosa para el éxito conyugal, porque la creencia religiosa lleva consigo un estilo de vida determinado, unos objetivos, una filosofía de vida que pueden efrentar a la pareja y luego a los hijos que tengan.

5. Compatibilidad: este factor también es muy importante ya que parte del éxito de la pareja depende de si comparten los intereses, los planes de futuro, los valores etc.

6. La compensación: es una parte olvidada por la mayoría de las personas que buscan pareja. Cada uno debe evaluar la relación considerando lo que uno da y lo que recibe en la relación. Si el intercambio es razonable y equitativo, se puede seguir adelante, pero si en la relación sólo aporta uno, esta tenderá al fracaso.

7. El temperamento es también un elemento importante en las relaciones afectivas. Es necesario conocer el temperamento del otro para estar prevenidos sobre las flaquezas y los puntos fuertes. (Puedes descarte el pdf de Temperamentos pinchando AQUÍ). Hablamos de temperamento (y no de carácter o personalidad) a la forma particular de reaccionar de las personas ante las circunstancias de la vida. Este modo de reaccionar viene motivado por el predominio fisiológico de un sistema orgánico, como por ejemplo el sistema nervioso, circulatorio o muscular.

Estimado lector, la elección de la pareja es muy importante para nuestras vidas, tenemos un ejemplo de una mala elección en la Biblia. Sansón, uno de los jueces del antiguo Israel, pasó por una experiencia terrible que le condujo a la muerte. Se enamoró de una mujer bellísima pero que pertenecía a un pueblo enemistado con el suyo, lo que ocasionó grandes problemas políticos para él y para su pueblo y finalmente su muerte prematura. (Puede ver la historia en Jueces capítulo 13 al 16) Por ello no es un tema que se deba sobre estimar, si no más bien, considerar y reflexionar bajo la oración y la dirección de Dios, tal y como lo hizo Isaac con la elección de Rebeca (Génesis 24)

Fuente: "Para la pareja, una relación estable para toda la vida" del Dr. Julián Mlgosa y Annette D. Melgosa, Tema 2

viernes, 16 de enero de 2009

¿Quién Soy Yo? "Busco a mi madre"

Ayer salió en las noticias de antena 3, un tema que me toca muy de cerca y que además he estado estudiando estos días en mis clases. Me refiero al tema de la adopción.
"Una ley reconoce el derecho de los adoptados a conocer a sus padres biológicos".
En Cataluña desde el año pasado ya se estaba tratando este tema y todavía va más allá de esta Ley, pues dice:

"Los padres que hayan adoptado hijos tendrán la obligación de hacerles saber que no son sus descendientes biológicos en cuanto los menores alcancen la madurez necesaria para comprenderlo y, en todo caso, una vez hayan cumplidos los doce años, según el borrador de la futura Ley del Libro II del Código Civil de Cataluña que ultima el Departamento de Justicia de la Generalitat".

Como futura educadora y conocedora de cerca sobre este tema, quiero aportar mi "granito de arena" al respecto.

Partiendo de la base que todos los niños adoptados tienen el derecho de saber cuales son sus orígenes biológicos, cabe decir que la comprensión que éste tiene sobre la adpción y sus implicacines prácticas varían con la edad.

1. Hasta los 5 años la comprensión es muy limitada y su mente no establece límites y diferencias entre ser adoptado y haber nacido dentro de la familia. Por ello es una edad excelente para contarle a sus hijos que ellos le adoptaron. Se asombrarán de la naturalidad con la que el niño acepta las explicaciones y la facilidad con la que parece entender el concepto de adopción. Pasado los 5 años, los niños cmenzarán realmente a realizar preguntas y a interesarse más por el tema. Todo depende siempre de la naturalidad con la que los padres traten el tema.
Hablar a los niños de la adopción en una etapa temprana de sus vidas, permitirá al niño familiarizarse con los términos relacionados con la adopción, facilitará un clima de confianza entre padres e hijo que más adelante permitirá generar entre ellos confianza absoluta. Es una etapa para sentar las bases mutuamente.

2. De 5 a 7 años el niño ya distingue entre nacimiento y adopción. En esta etapa hay que evitar que el niño elabore fantasías acerca de su origen, por lo que es necesario que tenga claro que él nació en otra familia de la misma manera que nacen los demás niños. Pero ¡cuidado con las explicaciones que les damos! Muchas veces para evitar la incomodidad o por miedo, los padres dicen que su familia biológica han fallecido. Este tipo de historias pueden hacer que el niño se sienta culpable por sobrevivir. Siempre hay que ser honesto y dar explicaciones realistas evitando que el niño desarrolle sentimientos negativos sobre u adopción. Si los padres no creen conveniente explicarle todavía los motivos reales de su adopción, bien puede orientar la conversación hacia la propia incapacidad de los padres para atenderlo.
Otro punto que se suele explicar al niño adoptado, es que los padres estuvieron buscando al "niño perfecto" hasta que lo encontraron a él. La intención de hacerle sentir especial es buena, pero las consecuencias de esta explicación es que el niño considerará que fue "elegido" por ser "perfecto" por lo que se fustrará en la vida si no consigue llegar a esas expectativas.

3. De 8 a 11 años ya han adquirido la comprensión del "vínculo de sangre", pero todavía no entenden los aspectos legales. Por ello, esto puede producirles cierta inseguridad a los niños sobre la permanecia con la familia adoptiva y pueden desarrollar ideas equivocadas acerca de la posibilidad de que sus padres biológicos le reclamen o pueda ser devuelto. A estas edades los niños pueden sufrir desajustes emocionales y de comportamiento que están relacionados con sus conflictos afectivos propios del hecho de ser adoptado Los padres deben comprender que es un proceso normal porque comienza a comprender, pero que todavía no dispone de mecanismos psicológicos que le permitan hacer frente a esta nueva carga emocional. Por ello si con anterioridad los padres han ido creando un clima de confiaza al respecto el niño realizará preguntas más concisas al respecto. Con el fin de protegerle y protegerse los propios padres, éstos contestan con evasivas o no son suficientemente claros, pero en realidad los están conduciendo hacia la imaginación y la fantasia para llenar las respuestas. No olvidemos que seguramente ellos están más preparados de lo que puedan estarlo los padres.

4. En la adolescencia la identidad del niño se comienza a formar y comprende perfectamente todo lo que implica ser adoptado. En esta fase los padres deben trasmitirle abiertamente que es correcto y bueno tener interés por sus padres biológicos. Este proceso se complica si los niños proceden de otros países y otras culturas, pero la forma de resolverlo influirá en su desarrollo personal. Si en este tiempo el niño desea indagar y buscar sus orígenes, debe considerarse esta respuesta como saludable. Esta necesidad no significa que estén insatisfechos con sus padres adoptivos, si no que se trata de una necesidad de dar respuesta a su identidad. La pregunta ¿Quién soy Yo?, una vez que es contestada produce un gran bienestar psicológico y tranquilidad en la persona adoptada.

Este artículo está dedicado a mi primo, a quien animo desde lo más profundo de mi corazón a buscar a su madre. Estoy segura de que en este caso, su madre biológica recibirá el mejor regalo de su vida.

viernes, 9 de enero de 2009

Pensamientos Deformados (III)

¡Feliz Año! El 2009, año mundial de crisis, es el año perfecto para que en nuestra vida personal todo funcione bien. ¿Cómo? Permaneciendo junto a nustro Creador, Redentor y Salvador Jesús. "Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer" (Juan 15:5)


Y verdaderamente es muy importante conocer cuales son estos pensamientos deformados que el ser humano posee, para identificarlos y corregirlos ya que de ellos también depende nuestra relación con Dios y con nuetro prójimo. ¿Por qué? Bien, el pensamiento del que os quiero hablar hoy es muy común, se llama "interpretación del pensamiento".


¿Os suena el texto bíblico "no juzquéis para que no seáis juzgados? (Mateo 7:1) o este otro texto que dice: "No juzguéis según las apariencias, si no juzgar con juicio" (Juan 7:24) Pues este pensamiento conlleva precisamente a esto: juzgar al otro.


Hacemos suposiciones sobre cómo sienten o piensan los demás, sus motivaciones, etc. y las vivimos como ciertas sin tener evidencias. Dichas suposiciones nacen de la intuición, las sospechas, las dudas vagas... y una o dos experiencias pasadas. Así, se hacen juicios repentinos sobre los demás.


Son frecuentes las presunciones sobre cómo reaccionan ante nosotros los demás: "Piensa que no valgo para nada", "Quiere ponerme de mal humor", "Cree que no soy suficientemente bueno para mi trabajo" etc.


En muchas ocasiones, en la interpretación de pensamiento se da un proceso llamado proyección: imaginamos que los demás piensan y reaccionan de la misma forma en que pensaríamos o reaccionaríamos nosotros en su lugar. No observamos ni escuchamos atentamente a la otra persona. Así, por ejemplo, podemos pensar “Mi cónyuge está molesto porque no le ayudé con los niños ”, porque a mí me molesta cuando no me ayuda a acostarlos.

"Mi amiga está enfadada porque no quise ir con ella de paseo", porque yo me enfadaría si ella no fuese conmigo.


Pero realmente estamos seguros de lo que piensa, siente, o desea la otra persona. NO. Nos vasamos en juicios propios y realizamos proyecciones que nos atañen sólo a nosotros. Por este motivo surgen muchos de los problemas familiares, con el cónyuge, con los hijos, con los amigos o con los compañeros de trabajo. ¿Qué debería hacer? Si tienes la menor duda de porqué... ¡pregunta! Realiza la pregunta de forma asertiva, con cariño, sin reproches ni segundas intenciones: "Cariño, tengo la sensación de que estás molesto por algún motivo, ¿quieres hablar? Seguramente nuestra percepción era cierta y estaba molesto.... pero no era por el motivo que nosotros creíamos. O "Tengo la sensación (porque recordemos que estos pensamientos son sensaciones) de que piensan que no valgo para mi trabajo y necesito que hablemos este tema".


Los problemas se resuelven dialogando, y esta es la base de las relaciones del ser humano, no lo olvidemos.


Fuente: Intervención Educativa en los Problemas de Conductas, Patricia Ferrá Coll.