miércoles, 23 de enero de 2008

Resolución de conflictos entre padres e hijos: El diálogo (1ª parte)



Los conflictos con hijos adolescentes es un problema desgraciadamente muy común. Los padres se sienten solos ante el nuevo reto educativo, pero cuando hablan con sus amigos, compañeros y demás, se dan cuenta de que no son un caso aislado, sencillamente son "un granito de arena" de un inmenso desierto.

Muchos son los educadores, psicólogos, pedagogos y diversos profesionales dedicados al ámbito familiar que tratan de buscar soluciones a los conflictos o mejor todavía: prevenirlos. Y este es el enfoque que quiero proponeros hoy en este artículo.

La clave en la prevención de conflictos es EL DIÁLOGO. Pero ¿qué significa diálogo? El diálogo se produce cuando DOS personas untilizan el lenguaje verbal e interactúan entre sí en un intercambio de opiniones, se produce cuando hay un receptor y un emisor que además tienen la "habilidad" de intercambiarse dichas funciones. No hay diálogo cuando sólo es una persona la que habla y otra la que escucha sin poder dar su opinión, sus argumentos, sus ideas. Eso no es un diálogo es un MONÓLOGO. El diálogo permite el silencio, la escucha activa, no es un DISCURSO, ni tampoco un intento de "cambiar opiniones". Además permite la réplica y tiene la predisposición a recoger dicha réplica y admitir que puede ser una opinión más y tan válida como la suya.

En el ámbito del hogar, el diálogo es fundamental ya que la familia es un punto de referencia capital para el niño y el joven: en ella puede aprender a dialogar y, con esta capacidad, favorecer actitudes tan importantes como la tolerancia, la asertividad, la habilidad dialéctica, la capacidad de admitir los errores y de tolerar las frustraciones.

Rudolf Dreikurs, educador y psicólogo, ha aportado una herramienta muy eficaz para la prevención de conflictos entre padres e hijos adolescentes y para fomentar un diálogo eficaz entre ellos. Se trata de la "reunión familiar", y tiene el propósito de educar a todos a vivir en grupo, de responsabilizar a cada uno, de enseñar a constribuir, a planificar, a aprender, a liderizar. "Es también el momento en el cual se arreglan los conflictos y se proponen soluciones. Es el instrumento que permitirá que los padres no utilicen su tiempo con sus hijos siendo siempre los policías o los árbritos de los conflictos familiares. Es como si la reunión familiar liberara el tiempo que los padres invierten normalmente en la constante supervisión de la conducta de los hijos y les permite utilizar ese tiempo en cosas más placenteras".

Fuente: guía infantil